Museo de la Inmigración Japonesa al Perú

Ubicado en el segundo piso del Centro Cultural Peruano Japonés en la Av. Gregorio Escobedo 803, Jesús María, el Museo de la Inmigración Japonesa al Perú «Carlos Chiyoteru Hiraoka» se erige como un monumento conmemorativo, inaugurado en julio de 1981 para celebrar el 80° aniversario de la llegada de la inmigración japonesa al Perú en 1979. Este museo alberga una fascinante colección de documentos, fotografías y testimonios que narran la historia de los primeros inmigrantes japoneses que llegaron al Perú a finales del siglo XIX. Los primeros artefactos en exhibición fueron importados de Japón y cuidadosamente instalados en Lima bajo la supervisión del peruanista Shozo Masuda.

Con el tiempo, el museo amplió su repertorio para abordar diversos temas relacionados con la inmigración japonesa y su integración en la sociedad peruana. Desde el cambio de actitud de los inmigrantes japoneses hacia el Perú hasta las relaciones bilaterales entre ambos países después de la Segunda Guerra Mundial, el museo ofrece una visión panorámica de los eventos más significativos tanto en el mundo como en la comunidad nikkei peruana. Se destacan las celebraciones conmemorativas por el 80°, 90° y 100° aniversarios de la inmigración japonesa, así como el fenómeno dekasegi, entre otros temas relevantes.

El Museo de la Inmigración Japonesa al Perú se distribuye en un área de 273 metros cuadrados, dividida en una sala de exposición permanente y otra de exposiciones temporales. La primera sala narra la historia completa de la inmigración japonesa y la comunidad nikkei en el Perú, así como aspectos clave de las relaciones entre Perú y Japón y una introducción a la geografía y cultura peruanas. La segunda sala se renueva periódicamente con exposiciones relacionadas con la temática del museo, ofreciendo a los visitantes una experiencia siempre fresca y estimulante.

Además de las áreas de exhibición, el museo cuenta con un espacio dedicado al archivo de documentos, fotografías históricas y una extensa colección de libros en español, japonés e inglés sobre el tema de la inmigración. Este espacio no solo sirve como un recurso invaluable para la investigación, sino también como una sala de estudio y reunión para aquellos interesados en profundizar en el tema.

Desde el año 2003, el museo lleva el nombre de Carlos Chiyoteru Hiraoka, en honor al destacado empresario y líder de la Asociación Peruano Japonesa, reconociendo así su contribución a la promoción y preservación de la cultura japonesa en el Perú. En resumen, el Museo de la Inmigración Japonesa al Perú ofrece una ventana única a la historia y el legado de la comunidad japonesa en el país, celebrando su rica herencia y su impacto en la sociedad peruana.

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