Tortugas

La caleta de Tortugas, un enclave costero en Perú situado en el distrito de Comandante Noel, provincia de Casma, en el Departamento de Ancash, se encuentra estratégicamente en el kilómetro 395.5 de la Panamericana Norte. Esta ubicación lo sitúa a unos 20 km al noroeste de Casma y a unos 35 km al sudeste de Chimbote.

Su nombre, Tortugas, deriva de la presencia histórica de estas criaturas en la zona, aunque hay interpretaciones adicionales que lo vinculan con la forma de una isla cercana o un cerro en la región.

La historia de Tortugas se remonta a unos 14,000 años, cuando los primeros pobladores dependían de la recolección de alimentos y la caza para sobrevivir. Más recientemente, hace unos cinco mil años, se establecieron comunidades sedentarias en la zona, dejando rastros de su presencia en forma de edificaciones rústicas y cementerios, que han sido objeto de estudio por parte de arqueólogos.

Durante la época de la llegada de los españoles y los piratas, la región fue escenario de combates, naufragios y leyendas de tesoros ocultos tanto en el mar como en tierra. Incluso hoy en día se pueden encontrar restos de naufragios en las aguas cercanas a Tortugas.

En 1926, el presidente Augusto B. Leguía creó el distrito de Comandante Noel, que incluía a Tortugas, como parte de un esfuerzo de administración territorial. La construcción de la Panamericana Norte en la década de 1930 impulsó el crecimiento de la población al facilitar el acceso a la región.

Geográficamente, Tortugas se encuentra en una ensenada protegida por cerros y frente a varias islas e islotes. Esta configuración ha hecho que sea un destino popular para la pesca y los deportes acuáticos.

La economía de Tortugas ha estado tradicionalmente ligada a la pesca, con un aumento notable en el siglo XX que atrajo a más residentes y turistas. La llegada de fábricas pesqueras en los años cincuenta impulsó aún más este crecimiento.

En términos de recreación, Tortugas ofrece playas de piedra con formaciones rocosas interesantes y una amplia variedad de vida marina para observar y disfrutar. Además, sus aguas tranquilas son propicias para la práctica de deportes acuáticos, aunque se debe tener precaución debido a la presencia ocasional de rayas. También, las dunas cercanas ofrecen oportunidades para practicar sandboard, añadiendo un atractivo adicional a este destino costero peruano.

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