Televisión por Satélite

La televisión por satélite es un sistema de transmisión que utiliza el satélite como medio de enlace o re-transmisión. Es decir, se transmite la señal de televisión en una estación y se envía al satélite, luego este lo re-transmite a cualquier lugar de la tierra sin importar su geografia.

antena

Los satélites utilizados para señales de televisión se encuentran situados en órbita geoestacionaria, a 35 786 km sobre el ecuador terrestre. Debido a que orbitan la Tierra a la misma dirección y velocidad que esta gira, da la sensación de que no están en movimiento. La importancia de este hecho es vital, puesto que es posible utilizar un dispositivo emisor o receptor sin tener que cambiarlo de posición a medida que el satélite se va moviendo. Hay que tener en cuenta que el número de satélites que puede haber en órbita geoestacionaria es limitado, puesto que hace falta evitar las posibles interferencias que puedan generarse entre ellos. Es decir, si tenemos en cuenta que los satélites que operan en la banda C han de estar separados 2º entre ellos, vemos que el número máximo de satélites que podemos tener es de 360/2 = 180. Con respecto a la banda Ku, la separación es más pequeña (1º), así que podemos tener hasta 360/1 = 360.

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La transmisión televisiva por satélite se inicia en el momento en que la emisora envía la señal, previamente modulada a una frecuencia específica, a un satélite de comunicaciones. Para hacer posible esta emisión es necesario el uso de antenas parabólicas de 9 a 12 metros de diámetro. El uso de dimensiones de antena elevadas permite incrementar la precisión a la hora de enfocar el satélite, facilitando de este modo que se reciba la señal con una potencia suficientemente elevada.

El satélite recibe la señal emitida a través de uno de sus transpondedores, sintonizado a la frecuencia utilizada por la emisora. En general, un satélite dispone de hasta 32 transponedores para la banda Ku y hasta 24 para la banda C. El ancho de banda de los transponedores suele estar comprendido entre los 27 y los 50 MHz.

A continuación el satélite retransmite la señal de vuelta a la Tierra, pero en este caso utilizando otra frecuencia, típicamente en las bandas C o Ku, con la finalidad de evitar interferencias con la señal procedente de la emisora. Esta señal, bastante debilitada debido al gran número de kilómetros que debe recorrer hasta llegar al destino, es captada por una antena parabólica instalada por el usuario final. La señal, muy débil, se refleja y se concentra en el punto focal de la antena donde se encuentra el feedhorn. Éste se encarga de recibir la señal y llevarla al LNB para su posterior conversión y amplificación. En el caso particular de las antenas parabólicas para satélite de difusión directa en realidad tenemos un LNBF, que integra el feedhorn y el LNB en una sola pieza.

Finalmente, el receptor de satélite demodula y convierte la señal al formato deseado. En casos como PPV la señal se recibe cifrada, de forma que el receptor también dispone de un decodificador incorporado para poder ver los contenidos correctamente.