
Dirección: Av. Garcilaso de la Vega 400, El Agustino.
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Lunes a Viernes de 10am-12m y 4pm-9pm
Sábado 4pm-8pm
De lunes a sábado: 7 p.m.
Domingo: 7: 30 a.m. y 7: 30 p.m.
Media hora antes de cada misa.
Templo: Jueves de 6 pm a 7 p.m.
Santa Rosa: Domingo: 9: 30 a.m.
Tres pastorcitos de Fátima: Domingo: 4 p.m.
Virgen de la Merced: Domingo 6pm
Bella Luz Sábado: 8 p.m.
Av. Garcilaso de la Vega cuadra 1, Santa Clara.
Media hora antes de cada misa.
Oh gloriosa Santa Magdalena Sofía Barat, fundadora ejemplar y madre espiritual de tantas almas, hoy elevamos nuestras plegarias con humildad y devoción desde nuestra comunidad parroquial que lleva tu nombre. Intercede por nosotros ante el Señor, para que nuestras vidas sean reflejo de fe, amor y servicio, como lo fueron las tuyas.
Tú que dedicaste tu existencia a la educación y al cuidado espiritual de los más necesitados, inspira en nosotros el deseo de crecer en sabiduría y caridad, para construir una sociedad más justa y solidaria. Enséñanos a encontrar a Cristo en cada uno de nuestros hermanos, especialmente en los más vulnerables.
Bendice, Santa Magdalena, nuestras familias, que buscan en tu ejemplo la fortaleza para superar las pruebas de la vida. Ayúdanos a vivir en unidad y armonía, guiados por los valores cristianos que tú promoviste con tanta dedicación.
Te pedimos especialmente, querida santa, que protejas a nuestra Parroquia Santa Magdalena Sofía Barat, y a todos los que forman parte de ella. Haz que sea un lugar de encuentro con Dios, donde reine la paz y el amor entre todos sus feligreses.
Ilumina con tu intercesión a nuestros jóvenes, para que sigan caminos de esperanza y justicia. Que encuentren en la fe un apoyo firme y en tus enseñanzas un modelo a seguir, lleno de valentía y entrega.
Santa Magdalena Sofía, implora por nosotros la gracia de una fe inquebrantable, una esperanza viva y un amor sincero. Que, como tú, podamos vivir con el corazón ardiente por Cristo y por nuestra misión en el mundo.
Amada protectora, acompáñanos siempre con tu presencia maternal y lleva nuestras súplicas al Padre celestial. En tu nombre y bajo tu amparo, seguimos adelante como comunidad, confiando en que Dios nos bendice por tu poderosa intercesión. Amén.
Oh Santa Magdalena Sofía Barat, fiel seguidora de Cristo crucificado y resucitado, en esta Semana Santa acudimos a ti con el corazón humilde y agradecido. En este tiempo sagrado, te pedimos que intercedas por nosotros para que vivamos profundamente el misterio de la Pasión, Muerte y Resurrección de nuestro Señor.
Tú que aprendiste a abrazar la cruz como el camino hacia la gloria, enséñanos a aceptar con fe las pruebas y dificultades de la vida. Ayúdanos a comprender que en el sufrimiento también encontramos el amor redentor de Cristo, quien se entregó por nosotros hasta el extremo.
Bendice, Santa Magdalena, a cada una de nuestras familias en esta Semana Santa. Que la contemplación de Jesús cargando su cruz nos inspire a cargar las nuestras con paciencia y esperanza, siguiendo el ejemplo de tu entrega total al servicio del Reino de Dios.
Te pedimos especialmente por nuestra Parroquia Santa Magdalena Sofía Barat. Que sea un refugio espiritual para todos los que buscan consuelo, perdón y renovación en este tiempo de gracia. Que sus puertas estén siempre abiertas como el corazón misericordioso de Cristo.
Intercede por los jóvenes de nuestra comunidad, para que en la cruz de Cristo encuentren fortaleza y en su Resurrección, la certeza de un futuro lleno de esperanza. Inspíralos a vivir con fe y amor, entregándose al prójimo con alegría y generosidad.
Santa Magdalena Sofía, ayúdanos a vivir esta Semana Santa con verdadero arrepentimiento y profunda conversión. Que, al meditar los misterios de la Pasión de Cristo, nuestros corazones se llenen de compasión, humildad y amor por los demás.
Ruega por nosotros, para que, como tú, podamos vivir el gozo de la Pascua con un espíritu renovado y lleno de gracia. Bajo tu guía y protección, queremos seguir los pasos de Jesús Resucitado, llevando su luz a todos los rincones de nuestras vidas. Amén.
Oh Santa Magdalena Sofía Barat, mujer de fe y dedicación, en esta Navidad venimos a ti con corazones llenos de alegría y gratitud. En la celebración del nacimiento de nuestro Salvador, te pedimos que intercedas por nosotros, para que podamos recibir a Jesús en nuestros corazones con la misma generosidad y amor con los que tú acogiste su mensaje de esperanza y luz.
Tú que, en tu vida, supiste ser portadora del amor de Cristo para los demás, inspíranos a vivir esta Navidad con un espíritu de unidad y caridad. Que la paz del Niño Jesús reine en nuestros hogares, y que seamos instrumentos de su amor y misericordia en cada acción.
Bendice, Santa Magdalena, a todas las familias de nuestra Parroquia Santa Magdalena Sofía Barat. Que este tiempo de Navidad fortalezca los lazos de amor y armonía entre sus miembros, y que todos podamos compartir con generosidad lo que hemos recibido.
Te pedimos que protejas especialmente a los más necesitados, los enfermos, los pobres y aquellos que se sienten solos en esta Navidad. Que en la luz de la estrella de Belén, ellos encuentren consuelo, esperanza y la promesa de la salvación que Cristo trae al mundo.
Santa Magdalena, como una madre amorosa, acompáñanos a lo largo de estas fiestas. Que, en medio de la alegría y el gozo, no olvidemos la esencia de la Navidad: el nacimiento de nuestro Salvador, quien vino a traer paz y reconciliación a la humanidad.
Te pedimos, Santa Magdalena Sofía, que esta Navidad sea una oportunidad para renovar nuestra fe, para redescubrir el amor de Dios en nuestras vidas y para compartir ese amor con todos los que nos rodean. Que tu ejemplo de entrega y servicio nos inspire a vivir con corazón puro y dispuesto a servir.
En esta Navidad, te confiamos nuestras oraciones y nuestras esperanzas, sabiendo que bajo tu mirada protectora, todo es posible. Que el Niño Jesús, nacido en Belén, nos colme de bendiciones y nos guíe siempre en el camino de la paz, la justicia y el amor. Amén.

Robert Francis Prevost, originario de Chicago y con nacionalidad peruana desde 2015, fue elegido como el nuevo papa de la Iglesia Católica tras el cónclave realizado en el Vaticano. Asumirá el nombre de León XIV, convirtiéndose en el sucesor del papa Francisco. La elección fue recibida con entusiasmo por miles de fieles en la Plaza San Pedro. Prevost tiene una extensa trayectoria como misionero en Perú, particularmente en Chulucanas y Trujillo, y ha desempeñado importantes cargos dentro de la Iglesia, incluyendo prefecto del Dicasterio para los Obispos y presidente de la Pontificia Comisión para América Latina desde 2023.
Con una sólida formación académica en matemáticas, teología y derecho canónico, Prevost ingresó a la Orden de San Agustín en 1977 y fue ordenado obispo en 2014 por el papa Francisco. Durante su tiempo en Perú, se destacó en labores pastorales, académicas y judiciales, y llegó a ocupar el cargo de segundo vicepresidente de la Conferencia Episcopal Peruana. Su elección como pontífice se produjo luego de la fumata blanca anunciada desde la Capilla Sixtina, confirmando que los 133 cardenales habían alcanzado un consenso. En su primer mensaje, León XIV hizo un llamado a la paz para todos los pueblos, marcando así el inicio de su pontificado como el 267º líder de la Iglesia Católica.

El mes de mayo, lleno de flores, luz y esperanza, ha sido tradicionalmente dedicado por la Iglesia Católica a honrar a la Virgen María, Madre de Dios y madre espiritual de todos los cristianos. Esta celebración no está ligada a un único día, sino que abarca todo el mes como un tiempo especial de amor, devoción y oración a la figura maternal de María.
La dedicación de mayo a la Virgen tiene raíces antiguas, vinculadas a la primavera en el hemisferio norte, época del año que representa la vida nueva y la belleza de la creación. Así como las flores brotan con fuerza renovada, también los corazones de los fieles se abren al amor maternal de María. A lo largo de la historia, mayo ha sido elegido por muchos santos y papas como el mes ideal para acercarse a ella con más intensidad.
María es modelo de fe, obediencia y amor a Dios. En mayo se le rinde un homenaje especial no solo como madre de Jesús, sino también como intercesora, guía espiritual y protectora de la Iglesia. Su vida, marcada por la humildad y el servicio, inspira a los cristianos a vivir con entrega y confianza en el plan de Dios.
Durante este mes, muchas parroquias y comunidades realizan actividades como el rezo del Rosario diario, altares florales en honor a María, procesiones, cantos marianos y actos de consagración. Son expresiones de una fe que busca en María un reflejo puro de la misericordia divina.
La Virgen María no solo es venerada por ser la madre de Jesús, sino por su cercanía a la humanidad. Ella acompaña a cada creyente en su camino de fe, intercede ante su Hijo por nuestras necesidades y nos consuela en el dolor. En mayo, su figura se presenta como madre que escucha, que guía y que fortalece.
Honrar a María en mayo no es solo un acto de devoción, sino una invitación a imitar sus virtudes: su fe sin condiciones, su humildad profunda, su valentía ante las dificultades y su constante entrega a los demás. Rezando con ella y a través de ella, los cristianos se acercan más al corazón de Cristo.

Señor Dios de amor y de vida, hoy elevamos nuestras voces y nuestros corazones con gratitud por la vida del Papa Francisco. Gracias por haberlo llamado a pastorear a tu Iglesia con humildad, valentía y misericordia. Su paso por este mundo dejó una huella de esperanza, de ternura, y de firme compromiso con los más pobres y olvidados.
Tú, que le diste un corazón sencillo como el de San Francisco, lo hiciste testigo fiel de tu Evangelio en tiempos difíciles. Él nos enseñó con su ejemplo que la fe no se predica con palabras vacías, sino con gestos concretos, cercanía al pueblo y una vida coherente con tu Palabra.
Gracias por sus mensajes de paz, por su incansable lucha por la justicia, por el cuidado de la Casa Común y por su amor a cada ser humano sin distinción. Fue un pastor que supo escuchar el clamor de la humanidad herida y nos mostró que la Iglesia está llamada a salir, a tocar las llagas del mundo y a caminar con los que sufren.
Hoy, con el corazón dolido por su partida, te lo encomendamos, Señor. Acógelo en tu Reino eterno, donde no hay llanto ni dolor, sino gozo en tu presencia. Que descanse en paz el pastor que veló por tus ovejas y supo guiar con sabiduría, ternura y firmeza.
Te pedimos que su legado no se pierda, sino que florezca en nosotros. Que sepamos seguir construyendo puentes y no muros, viviendo la fe con alegría, apertura y compromiso, como él tanto nos enseñó.
Fortalece, Señor, a tu Iglesia en este tiempo de duelo, y suscita nuevos pastores con el espíritu de Francisco: cercanos, humildes, valientes y llenos de compasión. Que su testimonio siga inspirando a generaciones a vivir el Evangelio con autenticidad y servicio.
Amén.
Ate
Barranco
Breña
Cercado de Lima
Chorrillos
Cieneguilla
El Agustino
Jesús María
La Molina
La Victoria
Lince
Magdalena del Mar
Miraflores
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