
Dirección: Jr. Trujillo 503 – A, Rímac.
Telf.: 481-3512 / 964 179 979
Martes y Viernes: 7.00 pm.
Miércoles: 6.00 pm.
Sábado: 6:30 pm.
Domingo: 8:30 am. | 12:00 pm. | 7:00 pm.
Martes: 5:30 pm. | 6:30 pm.
Jueves: 4:30 pm. | 5:30 pm.
Glorioso San Lázaro, amigo fiel de Jesucristo y ejemplo de fe y esperanza en medio del sufrimiento, acudimos hoy a ti con humildad en nuestro corazón. Tú, que experimentaste la enfermedad y fuiste testigo del poder sanador del Señor, intercede por nosotros ante el trono de Dios.
Desde la Parroquia San Lázaro, en el histórico Rímac, tus hijos e hijas elevamos nuestras plegarias con devoción y amor. Sabemos que tú comprendes nuestras penas, nuestras cargas y nuestras dolencias, porque viviste en carne propia la fragilidad humana.
San Lázaro bendito, te pedimos que pongas tu mano protectora sobre cada hogar de nuestra comunidad. Sana a los enfermos, fortalece a los débiles, consuela a los que sufren, y abre caminos de esperanza para quienes han perdido la fe.
Tú, que resucitaste por la palabra de Cristo, ayúdanos a resucitar cada día en la fe, alejando de nosotros el temor, la angustia y la desesperanza. Enséñanos a confiar plenamente en el poder de Dios y a vivir con el corazón lleno de caridad.
Te suplicamos, oh San Lázaro, que bendigas a nuestra parroquia, a nuestros sacerdotes, a nuestras familias, y a todos los que acuden a ti con fe. Que tu intercesión nos acompañe en cada momento de dificultad, y que nunca nos falte la luz del Señor.
Escucha, bondadoso protector, la oración sincera de estos tus fieles feligreses. Danos la paz que solo viene de Dios y guíanos por el camino del bien, del perdón y de la esperanza renovada.
San Lázaro, patrón de los necesitados y consuelo de los afligidos, ruega por nosotros hoy y siempre. Amén.
San Lázaro, testigo del amor de Cristo y símbolo de resurrección, en esta Semana Santa nos postramos ante ti con el corazón abierto y el alma deseosa de conversión. Tú, que fuiste llamado del sepulcro por la voz del Maestro, ayúdanos a escuchar su llamado en nuestras propias vidas.
Desde la Parroquia San Lázaro del Rímac, elevamos nuestras plegarias en estos días santos, en los que recordamos la pasión, muerte y resurrección del Señor. Acompáñanos, glorioso San Lázaro, en este camino de fe, y enséñanos a vivir con esperanza, aún en medio del dolor y la incertidumbre.
Tú que conociste el sufrimiento y la enfermedad, mira con compasión a todos los que hoy padecen física o espiritualmente. Que por tu intercesión reciban alivio, fortaleza y la certeza de que la cruz no es el final, sino el paso hacia la vida eterna.
Ruega por nosotros, San Lázaro, para que vivamos esta Semana Santa con humildad, arrepentimiento sincero y deseos de reconciliación. Que sepamos cargar nuestras cruces con fe, siguiendo el ejemplo de Cristo, y que nunca perdamos la esperanza en la promesa de su resurrección.
Te pedimos que bendigas a cada familia de nuestra parroquia, que renueves sus corazones y las unas en el amor de Dios. Que esta Semana Santa sea un tiempo de gracia y renovación espiritual para todos nosotros.
Protege, San Lázaro, a nuestra comunidad del Rímac. Camina con nosotros en este peregrinar hacia la Pascua, y condúcenos hacia una vida nueva, resucitada en el amor y la misericordia del Señor.
San Lázaro, intercesor fiel y amigo de Jesús, acompáñanos en estos días santos, y ruega por nosotros para que, como tú, podamos vivir y morir en la amistad del Señor. Amén.
San Lázaro, fiel amigo de Jesús, en esta Navidad te invocamos con amor desde nuestra querida Parroquia San Lázaro del Rímac. Hoy celebramos el nacimiento del Salvador, y queremos que su luz también renazca en nuestros corazones.
Tú, que experimentaste el poder de la vida nueva por la voz de Cristo, ayúdanos a recibir al Niño Dios con un espíritu renovado. Que esta Navidad no sea solo una fiesta externa, sino una verdadera transformación interior para todos nosotros.
Te pedimos, San Lázaro bendito, que bendigas a cada familia de nuestra comunidad. Que el pesebre de Belén nos inspire a vivir con humildad, amor y gratitud, aún en medio de las dificultades de la vida.
En este tiempo santo, intercede por los enfermos, los que están solos, los pobres y los que han perdido la esperanza. Que el nacimiento de Jesús traiga consuelo y fortaleza a quienes más lo necesitan.
Ruega por nuestros niños y jóvenes, para que crezcan con fe firme y corazones generosos. Protege a nuestros adultos mayores, y fortalece a quienes trabajan incansablemente por el bien común.
Bendice a nuestra parroquia, a nuestros sacerdotes y a todos los que, con fe sencilla, celebran el misterio del Dios que se hace niño por amor. Que tu ejemplo de fe nos guíe a confiar siempre en la misericordia del Señor.
San Lázaro, en esta Navidad, ayúdanos a acoger al Emmanuel con alegría y esperanza. Ruega por nosotros, para que vivamos cada día con el corazón encendido por el amor de Dios. Amén.

Robert Francis Prevost, originario de Chicago y con nacionalidad peruana desde 2015, fue elegido como el nuevo papa de la Iglesia Católica tras el cónclave realizado en el Vaticano. Asumirá el nombre de León XIV, convirtiéndose en el sucesor del papa Francisco. La elección fue recibida con entusiasmo por miles de fieles en la Plaza San Pedro. Prevost tiene una extensa trayectoria como misionero en Perú, particularmente en Chulucanas y Trujillo, y ha desempeñado importantes cargos dentro de la Iglesia, incluyendo prefecto del Dicasterio para los Obispos y presidente de la Pontificia Comisión para América Latina desde 2023.
Con una sólida formación académica en matemáticas, teología y derecho canónico, Prevost ingresó a la Orden de San Agustín en 1977 y fue ordenado obispo en 2014 por el papa Francisco. Durante su tiempo en Perú, se destacó en labores pastorales, académicas y judiciales, y llegó a ocupar el cargo de segundo vicepresidente de la Conferencia Episcopal Peruana. Su elección como pontífice se produjo luego de la fumata blanca anunciada desde la Capilla Sixtina, confirmando que los 133 cardenales habían alcanzado un consenso. En su primer mensaje, León XIV hizo un llamado a la paz para todos los pueblos, marcando así el inicio de su pontificado como el 267º líder de la Iglesia Católica.

El mes de mayo, lleno de flores, luz y esperanza, ha sido tradicionalmente dedicado por la Iglesia Católica a honrar a la Virgen María, Madre de Dios y madre espiritual de todos los cristianos. Esta celebración no está ligada a un único día, sino que abarca todo el mes como un tiempo especial de amor, devoción y oración a la figura maternal de María.
La dedicación de mayo a la Virgen tiene raíces antiguas, vinculadas a la primavera en el hemisferio norte, época del año que representa la vida nueva y la belleza de la creación. Así como las flores brotan con fuerza renovada, también los corazones de los fieles se abren al amor maternal de María. A lo largo de la historia, mayo ha sido elegido por muchos santos y papas como el mes ideal para acercarse a ella con más intensidad.
María es modelo de fe, obediencia y amor a Dios. En mayo se le rinde un homenaje especial no solo como madre de Jesús, sino también como intercesora, guía espiritual y protectora de la Iglesia. Su vida, marcada por la humildad y el servicio, inspira a los cristianos a vivir con entrega y confianza en el plan de Dios.
Durante este mes, muchas parroquias y comunidades realizan actividades como el rezo del Rosario diario, altares florales en honor a María, procesiones, cantos marianos y actos de consagración. Son expresiones de una fe que busca en María un reflejo puro de la misericordia divina.
La Virgen María no solo es venerada por ser la madre de Jesús, sino por su cercanía a la humanidad. Ella acompaña a cada creyente en su camino de fe, intercede ante su Hijo por nuestras necesidades y nos consuela en el dolor. En mayo, su figura se presenta como madre que escucha, que guía y que fortalece.
Honrar a María en mayo no es solo un acto de devoción, sino una invitación a imitar sus virtudes: su fe sin condiciones, su humildad profunda, su valentía ante las dificultades y su constante entrega a los demás. Rezando con ella y a través de ella, los cristianos se acercan más al corazón de Cristo.

Señor Dios de amor y de vida, hoy elevamos nuestras voces y nuestros corazones con gratitud por la vida del Papa Francisco. Gracias por haberlo llamado a pastorear a tu Iglesia con humildad, valentía y misericordia. Su paso por este mundo dejó una huella de esperanza, de ternura, y de firme compromiso con los más pobres y olvidados.
Tú, que le diste un corazón sencillo como el de San Francisco, lo hiciste testigo fiel de tu Evangelio en tiempos difíciles. Él nos enseñó con su ejemplo que la fe no se predica con palabras vacías, sino con gestos concretos, cercanía al pueblo y una vida coherente con tu Palabra.
Gracias por sus mensajes de paz, por su incansable lucha por la justicia, por el cuidado de la Casa Común y por su amor a cada ser humano sin distinción. Fue un pastor que supo escuchar el clamor de la humanidad herida y nos mostró que la Iglesia está llamada a salir, a tocar las llagas del mundo y a caminar con los que sufren.
Hoy, con el corazón dolido por su partida, te lo encomendamos, Señor. Acógelo en tu Reino eterno, donde no hay llanto ni dolor, sino gozo en tu presencia. Que descanse en paz el pastor que veló por tus ovejas y supo guiar con sabiduría, ternura y firmeza.
Te pedimos que su legado no se pierda, sino que florezca en nosotros. Que sepamos seguir construyendo puentes y no muros, viviendo la fe con alegría, apertura y compromiso, como él tanto nos enseñó.
Fortalece, Señor, a tu Iglesia en este tiempo de duelo, y suscita nuevos pastores con el espíritu de Francisco: cercanos, humildes, valientes y llenos de compasión. Que su testimonio siga inspirando a generaciones a vivir el Evangelio con autenticidad y servicio.
Amén.
Ate
Barranco
Breña
Cercado de Lima
Chorrillos
Cieneguilla
El Agustino
Jesús María
La Molina
La Victoria
Lince
Magdalena del Mar
Miraflores
Pachacamac
Pueblo Libre
Rimac
San Borja
San Isidro
San Luis
San Miguel
Santiago de Surco
Surquillo
Explora, descubre y encuentra lo que necesitas en este directorio 2026.
Recomendados: